Ingredientes
500 g de queso blanco duro (tipo queso de mano o queso fresco)
1 paquete de masa para arepas (aproximadamente 500 g)
1 huevo (para el sellado)
Aceite de maíz o girasol (para freír, unos 500 ml)
1 cucharada de azúcar (opcional, 5 g)
Sal al gusto
Preparación
Preparar el queso: Corta el queso en tiras de aproximadamente 1 cm de grosor y unos 6-7 cm de largo. Asegúrate de que las tiras sean firmes para que no se derritan al freír.
Preparar la masa: En un tazón grande, coloca la masa para arepas, agrega una pizca de sal y una cucharada de azúcar (si lo deseas), y ve incorporando agua poco a poco hasta formar una masa suave y manejable. Debe quedar firme, pero flexible.
Formar los tequeños: Toma pequeñas porciones de la masa y extiende cada porción con las manos o un rodillo, formando pequeños rectángulos. Coloca una tira de queso en el centro de cada rectángulo de masa y enrolla cuidadosamente, sellando bien los extremos para que no se salga el queso al freír.
Rebozar y sellar: Bate el huevo y pásalo sobre los tequeños antes de freír para ayudar a que queden dorados y crujientes.
Freír: Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto. Fría los tequeños en el aceite caliente, en tandas, hasta que estén dorados y crujientes (unos 3-4 minutos por cada lado).
Escurrir y servir: Retira los tequeños del aceite y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Sirve inmediatamente.